La tierra inprometida

Esta ciudad que engloba todos los deseos y proyecciones que uno puede hacer sobre ese sueño idealizado que se llamo Unión Soviética, es donde todavía se pueden apreciar los vestigios de la capital del paraíso de los trabajadores. Hoy, devenida en desgracia, Moscú, con sus oligarcas trajeados, su policía firme, su pasado enaltecedor, sus autos de lujo y sus “otros” viendo pasar todo de frente sin acariciar nada, es más una foto del menemismo, que una postal del Socialismo Sigue leyendo «La tierra inprometida»

Friburgo de Brisgovia

Estoy en remera y no estoy sintiendo frío. Por el vidrio veo paisajes que jamás creí imaginar, esa imagen que ahora frena en un cuadro adornado por montañas, pero que hace mi atención solo ser llamada por el mural dedicado al FC Basel, y el camión celeste y blanco que vende carne con el nombre “Che, Que Lomo”, y empezar a digerir la idea de que aunque me vaya al fin del mundo, ya ahí llego un Argentino y esta pudiendo vivir de nuestras costumbres, y más adelante lo voy a confirmar Sigue leyendo «Friburgo de Brisgovia»

Lisboa

Puede que estemos hablando de una de las capitales más infravaloradas turísticamente hablando de Europa. Es enorme el cariño que siento por esta ciudad, no solo porque me sienta unido históricamente a ella, sino también por su practicidad, la ciudad, siempre fue la puerta de entrada más barata que encontré a Europa. Sigue leyendo «Lisboa»

Museo FIFA de la Copa del Mundo en Zúrich

Es el tercer día que paso involuntariamente en la ciudad de Zurich, como ya conté, desde el primer momento intente escapar de este país bancario, no solo porque agotaba mis pequeños ahorros, si no que además, nunca supe encontrar empatía en el país de la neutralidad y los ladrones de traje y corbata. Los latinos que encontre en el hostel me hicieron la estancia mucho mas amena pero como la tarde es aprovechada para esparcimiento y obligaciones por la gran mayoría de los viajeros, creo debo encontrar algún esparcimiento, excelente momento para ir al único lugar que inconscientemente llamo mi atención, hoy me deberán disculpar los viajeros promedios, pendientes de la cultura, la sociedad y la naturaleza, pero lo que mas llamo mi atención de esta ciudad fue el Museo de la Copa del Mundo Sigue leyendo «Museo FIFA de la Copa del Mundo en Zúrich»

Bruselas

Muchos se preguntaran que es estar en bolas en una ciudad lejana… Nunca sentí tanto esa sensación como el día que llegue a Bruselas

Es la capital de la Unión Europea, y cuando digo esto, seguro su imaginación la llene de edificios financieros y la ponga en un lugar más parecido a Suiza que a Bélgica, un poco es verdad, pero por cuatro cuadras Sigue leyendo «Bruselas»

El Nudo

 

Me desperté con una sensación completamente agridulce. Dormí casi un día entero, producto del cansancio acumulado de cruzar el atlántico en una semana. Me dispongo a salir a confrontar esta nueva ciudad pero no siento entusiasmo, atrás quedo la euforia de Portugal y el sol de Lisboa sobre la Plaza de Comercio, ahora, ya en mi destino, me llevan puesto las responsabilidades, son muchas las mochilas que llevo, pero hoy, me voy a poder descolgar una de las mas pesadas. Sigue leyendo «El Nudo»

Campo de Concentración de “Sachsenhausen”

Bajo un cielo completamente gris, cae de a ratos aguanieve, estamos a -12ºC y el viento helado se siente hasta en la nuca, bajamos del tren y un breve recorrido en colectivo nos deja en este lugar sombrío.
El silencio es abrumador, solo se escucha el sonido del viento y los pasos de quienes, en este día gris, vamos a conocer uno de los lugares más grises de la historia. Nadie habla, nadie sonríe, no soy alguien que crea en las energías pero definitivamente hay una sensación muy fuerte en este lugar. Sigue leyendo «Campo de Concentración de “Sachsenhausen”»

Mi Moscú

Ya había estado enamorado dos veces en mi vida, pero fueron sentimientos que se fueron creando, que se fueron trabajando, donde el sentimiento generado encuentra un fantástico espacio de comodidad en la confianza que va creando la otra persona, los miedos son desterrados por la seguridad y el cariño que mutuamente logran transformar en un maravilloso anestesiante que te hace transitar este camino totalmente insensible a cualquier dolencia.
En cambio, cuando es instantáneo, sentís ese frio en la nuca como cuando llegas a tu casa y encontrás la puerta abierta, aunque estas completamente seguro de que cerraste con dos llaves. Sigue leyendo «Mi Moscú»